Lucrecia Fontán
La muerte de su padre deja a su familia al borde de la miseria y Lucrecia se ve obligada a buscar un empleo. Pero, con la ayuda de Nuria Pastor –quien le consigue un puesto nada menos que en la R.A.E.– Lucrecia logra sobrevivir y se inicia en el mundo de las letras.

Sin embargo, debido a su potencial creativo, Nuria Pastor le propone un trato interesante. “Lucrecia, hija mía –le dice en una carta–, te sugiero que escribas sin ataduras. Yo me encargaré de aplicar tus definiciones a las palabras correspondientes”.
Bajo este nuevo sistema de trabajo, Lucrecia Fontán produce notables definiciones como “Pez teleósteo del suborden de los anacantos” o “Suerte de ajorca o manilla que usaban las siervas”. Y, meses más tarde, escribe “Cordel de fieltro con que el centinela encubría las muescas de su pica”; definición de gran éxito en revistas de crucigramas, que le otorga a Lucrecia Fontán la Supervisión General. Este ascenso le permite dirigir la anhelada XII Edición de Arcaísmos Insoslayables, y hacer echar a Nuria Pastor, que se había convertido en un obstáculo para su carrera.
Luego renuncia a la R.A.E. y se entrega por completo a la docencia en colegios primarios.
Foto: Sus alumnos la recuerdan como una docente apasionada.



